El día 7 de junio de 2019 cerca de 100 municipios articulados desde el Movimiento Nacional Ambiental y la Alianza Colombia Libre de Fracking, unidos y solidarios, nos declaramos libres de minería contaminante y explotación petrolera, una decisión autónoma, democrática y ratificada en consultas populares, acuerdos municipales y la voz de un pueblo que se moviliza con el objetivo de defender el derecho colectivo al ambiente sano y la dignidad de las generaciones presentes y futuras.

Mientras hoy, 7 de junio de 2019, cientos de miles de personas salimos a las calles de más de 100 municipios de Colombia a defender la dignidad nacional, abrazar la esperanza, multiplicar la unidad, sembrar conciencia ambiental y establecer un compromiso indeclinable con la defensa del agua, la vida y los territorios, vemos que al mismo tiempo los gobiernos pobres de espíritu, faltos de palabra y honestidad quieren destruir nuestra casa común.

No vamos a aceptar que la deshonestidad, la manipulación, el engaño y la violencia sean las prácticas de quienes hoy nos gobiernan. Exigimos al presidente Iván Duque cumplir con su palabra de respetar los derechos de nuestra madre tierra y no implementar el fracking ni la minería contaminante. Vimos como el 2 de mayo, un Gobierno falto de palabra impulsó un Plan Nacional de Desarrollo que violenta nuestros territorios, promueven los extractivismos, desconocen los derechos humanos y del ambiente. Vemos como hoy legalizan el saqueo y el despojo, aprueban leyes en favor de la contaminación de suelos, agua y aire, y como el Presidente de la Comisión Quinta de Senado, José David Name, engaveta el proyecto de ley de prohibición del fracking en Colombia.

Frente a la economía de muerte, saqueo, injusticias, asesinato de nuestros líderes y lideresas sociales, la entrega del país a las multinacionales y la contaminación que nos imponen, debemos anteponer el ejercicio de la inteligencia colectiva, la fuerza de la movilización alegre y creativa, el trabajo solidario y mancomunado. Somos un pueblo que camina la palabra y la fuerza de la gente, un movimiento que en medio de la fiesta y la alegría, seguirá levantando las banderas de la unidad de los pueblos para derrotar la barbarie, para seguir demostrando que no hay imposibles para los pueblos dignos, libres y valientes.

Con nuestra energía vital vamos a derrotar la corrupción extractivista, la minero-política y la violencia estatal-paraestatal que se roba la dignidad de nuestra niñez y familias. Vamos a denunciar sin parar la captura corporativa de algunos magistrados de la Corte Constitucional que en lugar de defender el carácter ecológico de nuestra Carta Magna pretenden limitar la democracia, las consultas populares, los acuerdos de los concejos municipales de protección del patrimonio ecológico y cultural con el objetivo de favorecer los intereses privados de multinacionales mineras y petroleras que deterioran el ambiente, despojan los territorios, atropellan las comunidades y generan miseria y violencia por doquier.

En contraposición, el Magistrado Ramiro Pazos y al Consejo de Estado han tomado la valiente decisión de suspender el marco normativo del fracking en aplicación del principio de precaución ante los riesgos e impactos de esta técnica. Desde las calles les manifestamos nuestro respaldo y los invitamos a no ceder a las presiones manteniendo las medidas cautelares que tienen hoy suspendido cualquier proyecto que utilice esta técnica en el país.

Nunca más proyectos como la Colosa, Hidroituango, El Quimbo, Soto Norte en el Páramo de Santurban. Nunca más proyectos de Fracking y minería contaminante en el país. El gobierno actual y los futuros deben entender que los derechos de las presentes y futuras generaciones no se negocian, que nuestra madre tierra no se vende. Jamás vamos a aceptar que desde el gobierno se siga imponiendo una dictadura minero-energética que entrega nuestros territorios al capital transnacional, que violenta el estado social de derecho y cercena la participación de la gente.

Jamás les vamos a aceptar su dictadura minera, jamás vamos a aceptar un modelo económico que contamina, asesina, desnuda, fumiga, esclaviza y despoja la vida. Les exigimos respeto por la palabra, por la voz de la gente, la democracia y las bases del estado social de derecho; y manifestamos nuestro respaldo a las comunidades del Magdalena Medio donde se pretenden implementar los proyectos pilotos de fracking.

Hoy cerca de 100 municipios articulados desde el Movimiento Nacional Ambiental y la Alianza Colombia Libre de Fracking, unidos y solidarios, nos declaramos libres de minería contaminante y explotación petrolera, una decisión autónoma, democrática y ratificada en consultas populares, acuerdos municipales y la voz de un pueblo que se moviliza con el objetivo de defender el derecho colectivo al ambiente sano y la dignidad de las generaciones presentes y futuras.

Exigimos al Gobierno detener el asesinato sistemático de líderes sociales, en especial aquellos que defienden el ambiente, el agua y la vida. Invitamos a la sociedad planetaria a respetar todas las especies vivientes, promover la reconciliación de los seres humanos entre sí mismos y con la naturaleza, necesitamos descarbonizar y despetrolizar la economía, generar trabajo digno para todos, entender que la vida es sagrada y que nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes, demandan un compromiso férreo que nos permita garantizar su bienestar presente y futuro.

ALIANZA COLOMBIA LIBRE DE FRACKING
MOVIMIENTO NACIONAL AMBIENTAL
ORGANIZACIONES, COLECTIVOS Y PROCESOS AMBIENTALES, SOCIALES, SINDICALES Y DE DERECHOS HUMANOS CONVOCANTES A LOS CARNAVALES POR EL AGUA

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